Pero imaginar que escribo esto para recordar mi agravio, Nastenka? ¿para oscurecer tu felicidad clara y serena? ¿para provocar con mis amargas quejas la angustia en tu corazón? ¡ah, jamás, jamás! ¡que resplandezca tu cielo, que sea clara y serena tu sonrisa, que Dios te bendiga por el minuto de bienestar y alegría que otorgaste a otro corazón solitario, y agradecido!
¡Dios mío! ¡Solo un instante de bienestar! Pero, ¿acaso no es suficiente para toda una vida?.
Fedor Dostoievski
(Rusia, 1821-1881)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
http://sinceridaddemencial.blogspot.com/search/label/Fragmento
Publicar un comentario